El cuaderno en blanco, ¡dibújalo!

El sábado 28 de Mayo es la Noche Blanca de Burgos. Preparen sus cuadernos y su material para dibujar en ellos. A las 18:00 quedamos en el Paseo del Espolón, junto a la estatua de la Señora mirando al río. Y a las 21:00 quedamos en el mismo sitio para los que no pudieron en la cita anterior. Pueden visitar la decripción de la actividad en la web de la Noche Blanca de Burgos, pinchando aquí.

La propuesta para La Noche Blanca es hacer talleres para todo tipo de público, tanto en edad como con conocimientos o no en el área. Está abierto al descubrimiento y disfrute de todos sin condiciones. Están invitados padres, niños y abuelos. Padres con niños y abuelos con nietos. Para los que les gustaría coger un lápiz y papel pero no han dado el salto. Esto es un comienzo para perder el respeto a dibujar y que lo haga sin complejos para continuar con ello. Porque igual que nos enseñaron a leer o a escribir, cualquiera puede aprender a dibujar. Lo más importante es divertirse mientras lo haces. Y están destinados a los que ya están alfabetizados con la imagen para mostrarles la idiosincrasia del cuaderno.

Hay muchos tipos de cuadernos: el cuaderno de viaje, el cuaderno de campo para dibujantes científico-naturalista, el cuaderno como diario personal, el cuaderno de artista, el cuaderno como laboratorio,etc.

El cuaderno es un soporte con identidad propia. Si el tamaño es de bolsillo es fácil ir con él a diario y su portabilidad se presta a dibujar en cualquier momento sin grandes necesidades logísticas. Con un bolígrafo y el cuaderno sobran, aunque siempre ayuda un pequeño estuche de acuarela y tres pinceles.

Uno de los conceptos de su uso lo heredamos del diario comúnmente llevado al terreno de la escritura, registrar tu vida de manera íntima, solo para ti. Y esto se puede llevar a cabo con la gráfica, con el dibujo. Funciona como bitácora de la propia vida.

El diario de viaje puede ser a un país extranjero, o puede ser el viaje de tu día a día, el viaje en tu ciudad. Debemos ver los rincones de nuestra ciudad como los turistas con sus cámaras pero nosotros con lápiz y papel, ¡Hay una gran diferencia!, registrar en la memoria del papel tu vida cotidiana desde la perspectiva del dibujo. El viaje de una Noche Blanca por la ribera del Arlanzón.

Cuaderno «Volando voy»

Este pequeño cuaderno, lo empecé en un viaje de Tenerife a Madrid en avión. Por eso el título.

Es un de un tamaño apaisado que entra justo en mi riñonera.

Os enseño un dibujo de una chica leyendo en el metro madrileño.

Otro desde la vista de la bodega de mi abuelo Ulpiano, en mi pueblo: Villasandino. Unos fardos en primer término, la iglesia del Carmen y molinos de viento a lo lejos, para documentar la realidad sin ser bucólicos ni atemporales.

Y por último un apunte de La Iguana (Uno de mis bares preferidos burgaleses).

De vuelta con el cuaderno

En septiembre asistí al curso «De vuelta con el cuaderno» en Jaca que  fue muy productivo,  además el ambiente que se respiraba era muy positivo y la calidad humana fue reveladora.

En el descanso de la primera ponencia, retraté a un paisano almorzando.

Almuerzo

Por la tarde fui a dibujar al rio, con Enrique Flores y Antonia Santolaya, el azul del agua contrastaba con el blanco de la piedra se me quedó grabado, no lo dibujé porque creo que me resultaría muy difícil representar con fidelidad aquello.  Me incliné por dibujar un contrapicado del puente, una construcción que crecía hacia arriba. La característica de este cuaderno, en acordeón que manufacturó a propósito para el curso Choni, te permitía seguir dibujando en la página siguiente. El dibujo podía continuar. Los problemas que a veces ocurren de encajado aquí se solucionaban abriendo otra página.

En el rio

Antonia decía que a veces llegamos al lugar y nos ponemos a dibujar sin mirar primero. Me aplico la lección.

Justo desde la otra cara del puente y al acabar la tarde cuando el sol ya se ponía, ahora en esta posibilidad de prolongación del dibujo, si antes tomabamos cuenta de la verticalidad aquí podemos darnos cuenta de la horizontalidad del puente bajomedieval.

En el rio 2

Al día siguiente fuimos a dibujar la Peña Oroel y la pista de hielo, con Gabi Campanario y Eduardo Salavisa.

Peña Oroel

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=PnghDqpxeUo]

El último día estuve resguardado de la lluvia en el pórtico de la Catedral, con Lapin y Simo Capecchi. Luego el día se alegró, salió el sol y nos juntamos allí todos.

Desde la catedral

Olmo azul

Olmo azul

En Agosto tomamos por costumbre salir a dibujar todos los martes con mi amigo Chuchi Arribas por nuestra ciudad natal: Burgos. El recorrido era por el espolón, que estaba precioso, lleno de vida, de actividad y como decía mi colega irónicamente: «No hay que ser un guiri para descubrir los rincones tan lindos que tiene esta ciudad» . A veces no apreciamos la belleza que nos rodea. El dibujo es una buena manera de buscar, mirar, contemplar, analizar y inmortalizar un momento. Y de darse cuenta de las cosas y apreciar nuestro patrimonio y la vida.